PEREGRINOS DE FÁTIMA (VIII)
ENCUENTROS DE AMOR CON LA MADRE
Cristina Hontalba (Toledo)
Escuchar la palabra Fátima es para mí un cúmulo de recuerdos, sensaciones, experiencias vividas en peregrinaciones a Fátima o peregrinaciones de espíritu, que también se puede estar con la gente sin estar presente.

Mi segunda peregrinación fue justo un año después en Febrero de 2007 aquí ya iba con muchísimas ganas de acercarme a María, para volver a descansar en Ella, cuál fue mi sorpresa que caminando hacia la aparición del Pozo y después a la aparición de agosto, en mi interior yo sentí algo que no se puede explicar mucho con palabras. María me pedía que estuviera más cerca de Ella, que entregara todo a Ella para hacer su voluntad, por medio de la Consagración a Jesús por María. Yo me lo guarde en mi corazón y lo medité en la vigila que tuvimos por la noche, a la mañana siguiente yo tenía que contárselo a alguien, pero no encontraba a nadie hasta que el Señor por la noche me puso a la que es ahora mi madrina de Consagración y sólo con decirle : tengo que contarte algo muy importante, ella ya supo lo que era. Rezamos juntas en la Capelinha y se lo pedimos a María, que se hiciera su voluntad.
Desde Febrero hasta el 8 de diciembre fui preparando este encuentro tan íntimo y personal con María, hacer todo según su voluntad, este momento se hizo desear, tuvo que ser a las 11 de la noche ya que antes el sacerdote que debía presidir el acto no pudo. Siempre haciendo su voluntad aunque nos cueste.
Mi cuarta peregrinación fue en febrero de 2009 pero esta no fue físicamente ya que por motivos de trabajo me tuve que quedar en casa, esta peregrinación la viví desde una continua oración y conexión a la Capelinha vía Internet, ya que en todo momento me sentía muy cerca de ellos. Peregrinación distinta pero llena del amor del Señor por medio de su Madre María.
Mi quinta y última peregrinación fue este verano, en agosto, aunque tampoco fui físicamente ya que por una operación de un familiar me debí quedar en casa. Esta peregrinación parecía que iba a salir genial, fue programada el Sábado Santo caminado por unos jardines, se nos ocurrió a mi madrina y ahijada y a mí, que en agosto ya que nadie tenía que trabajar podíamos ir a Fátima unos días a descansar. Qué buena idea, pensamos las dos, nada nos lo podrá truncar. Nadie nos lo truncó, yo me quedé en el pueblo y ellos se fueron, pero muy unidos a ellos en la oración pusieron todo a los pies de la Madre, donde se quedaron todos mis deseos y agradecimientos por el año vivido y por mi reciente boda, el día de la segunda aparición a los pastorcitos. Este encuentro con María fue vivido desde la entrega, como decían los mártires de Barbastro “Por Ti mi Reina, la sangre dar” y yo lo modifico : “por Ti mi Reina, aquí me debo quedar”.
Espero que este humilde y sencillo testimonio te sirva a Ti que lo estas leyendo para acercarte más al Corazón de María que se encuentra latiendo muy fuerte en Fátima por amor a Ti, da igual como seas, Ella nos quiere y nos espera con los brazos abiertos para que descansemos en su Amor.